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DEJARSE LLEVAR

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¿Qué lugar para lo femenino en una pareja de baile?
Neuquén - Villa La Angostura: Tras las repercusiones de la nota anterior, la Psicóloga Violeta Paolini explica, entre otras  cosas, en qué “el dejarse llevar”  y por qué  “la falta de misterio aniquila el deseo”. Su  columna,  hoy a las 12 en FM Andina.
La semana  anterior, me referí al “Baile de pareja” o “Pareja de baile”,  jugando con el equívoco que podría producirse entre el baile de la danza y de la vida, es decir,  en el posible encuentro entre un hombre  y una mujer.  
 En esa oportunidad nos servimos de las palabras de un hombre que nos orientó acerca de cómo bailar, o, si quieren leerlo así, cómo dirigirse a una mujer para disfrutar bailar juntos.  ¡Lo cual no es poca cosa!  Aplicando en términos de conquista y seducción, y sí, para poder alcanzar la satisfacción de un encuentro, luego se verá si sostenido en el tiempo, articulado con amor, deseo y goce, o no. También puede durar el instante de una canción. O un instante puede durar mucho tiempo, eso es contingente.
Haciendo un parangón con el lugar masculino, y porque claro, no se trata de bailar solo,  surgió la pregunta sobre el de las mujeres, digo las, o mejor dicho: una mujer. ¿Cómo sería esa ubicación desde ella?   Dado que es preciso que se encuentre con una que se deje llevar, aunque  no de cualquier modo, por supuesto. Y también esté dispuesta a seguirlo en lo que le parezca y así lo elija.  Entonces ese es otro cantar, puesto que  cada una tendrá sus maneras.    O tendrá que descubrirlo. El y quizás también ella.
Notarán que el título alude a “lo femenino”, no escribí ¿cuál es el lugar de la mujer en un baile en pareja?  
El tema de “Lo femenino”, no es sólo cuestión de mujeres, atañe a ambas posiciones en tanto está en relación a un goce Otro, hétero, más allá del falo, tema para ampliar en otro programa.
Que la falta de misterio aniquila el deseo, es algo que resuena en las cuestiones de la clínica de la vida amorosa. Muy actual. Para todxs las elecciones sexuadas.
El velo, que evoca la imposible representación de la mujer, pero que sin embargo designa algo de ese goce inefable, silencioso, al decir de Simone de Beavuoir: no se nace mujer, se hace mujer, sugiere, provoca, indica, que habría algo allí, detrás. Causa de deseo entonces, entre las mujeres, ella se vuelve “una”, por una elección forzada. Distancia, soledad, en tanto no hay modelo universal. Sin embargo, hay mujeres.
El enigma de lo femenino nos remite al personaje de la Reina, en el cuento de Poe, “La carta robada”, en tanto al decir de Lacan, es una teórica del No actuar. Pasividad activa, siguiendo la vía oriental. Se tratará en los casos favorables, de algo en relación al “hacerse alcanzar”, encontrar, no sin jugar un poco.
Me gusta evocar, bordeando la cuestión, (ya que es imposible decirlo, se trasmite, se siente, o no), el ejemplo para pensarlo metafóricamente, de cuando las mujeres dejaban caer un pañuelito…
 Cada una construirá su estilo singular. Pero mejor, creo que es escucharlas a ellas. Las, les y los esperamos en la Radio. Gracias.
Violeta Paolini,  Miembro de la Escuela de Orientación Lacaniana y de la Asociación Mundial de Psicoanálisis.
 
Fte e Img: Diario Andino
http://www.diarioandino.com.ar/noticias/2019/08/14/213478-que-lugar-para-lo-femenino-en-una-pareja-de-baile

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